Define el destino antes de procesar
Una imagen para una publicación cuadrada no necesita el mismo recorte que una historia vertical o una miniatura horizontal. Anota la proporción y el tamaño que realmente necesita el destino. Aumentar una imagen sin conocer ese requisito puede crear un archivo más pesado sin mejorar la experiencia.
Flujo paso a paso
1. Guarda la fuente
Trabaja sobre una copia y conserva el archivo original. Esto permite comparar colores, texto, bordes y encuadre si una red social vuelve a comprimir la imagen o si la mejora resulta demasiado fuerte.
2. Elige nitidez o IA 2x
Usa nitidez local cuando el tamaño ya sea suficiente y solo necesites bordes algo más claros. Usa IA 2x cuando necesites una salida más grande y aceptes que el modo cloud puede estimar parte del detalle. La herramienta no garantiza restaurar desenfoque real ni información ausente.
3. Revisa las zonas sensibles
Amplía al 100 % las letras, caras, manos, logotipos, líneas rectas y patrones repetidos. Busca halos, contornos que cambian de forma, texturas repetidas y ruido amplificado. Una salida puede verse atractiva en miniatura y ser poco fiable al inspeccionarla de cerca.
4. Comprueba el tamaño final
Reduce una copia a la medida de publicación y mírala en un teléfono o en una ventana pequeña. Si el texto deja de leerse, la solución suele ser mejorar el diseño, el recorte o el tamaño del texto, no aplicar más nitidez.
5. Elige el formato
- JPEG: práctico para fotografías cuando no necesitas transparencia.
- PNG: útil para transparencia, gráficos y bordes limpios.
- WebP: conveniente para web si el destino lo admite y el flujo conserva el formato.
Ejemplo para una tienda online
Una tienda tiene una foto de producto de 800 × 600 píxeles y necesita una versión de 1600 × 1200 para una ficha. Prueba IA 2x sobre una copia, inspecciona la etiqueta y los bordes metálicos, y compara el resultado a 100 % y en la ficha simulada. Si el logotipo cambia, conserva la fuente o vuelve a fotografiar el producto; no presentes una textura estimada como un hecho.
Antes de publicar
- La proporción y el encuadre sirven para el destino.
- El archivo abre correctamente en otro visor o dispositivo.
- El texto y el logotipo siguen siendo fieles a la fuente.
- La compresión posterior no vuelve visibles los artefactos.
- La versión original está guardada y no se ha sobrescrito.
Para elegir la ampliación, consulta la guía de resolución para web y tiendas. Para una foto borrosa, lee cómo evitar detalles inventados y revisa la guía de la herramienta.